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01 de Mayo

Después del 1 de mayo, qué…

El 1 de mayo suele ser muy útil para lanzar cifras, mensajes y posicionamiento en relación al trabajo, sin embargo, una vez que pasa la efervescencia de la conmemoración del Día Internacional del Trabajo, se quedan los números y las realidades dolorosas.

Particularmente para la Iglesia, pensar en una pastoral que atienda al mundo del trabajo: trabajadores, empresarios, empresas, organizaciones, leyes, etc., se convierta cada vez más en una urgencia inaplazable. No hay análisis de la realidad social que no incluya el trabajo como necesidad, no hay plática de café en casi cualquier familia que no hable de la necesidad de mejorar el trabajo y el sueldo de los que trabajan, no hay joven que está por egresar de su carrera que no le preocupe pasar a la lista de los desempleados, no pasan demasiados días para que el Papa Francisco se exprese como lo hizo a la sesión plenaria de la Pontificia Academia de las Ciencias Sociales (2017) “cuando el trabajo ya no es expresión de la persona, porque ya no incluye el sentido de lo que está haciendo, el trabajo se convierte en esclavitud; la persona puede ser sustituida por una máquina”.

Si se trata de un tema tan urgente, ¿por qué razón existen tan pocas expresiones de acompañamiento a los trabajadores?, ¿por qué surgen tan pocos sacerdotes, religiosos y laicos que asuman esta pastoral como una vocación a la acción social que nos corresponde a todos?

Una posible respuesta a estas interrogantes puede estar en los constantes conflictos socio políticos que se vinculan con el trabajo o bien, por ignorancia de lo que desde la iglesia se puede hacer. Para lo primero no hay nada que hacer, es un tema politizado y al mismo tiempo rehén del sistema económico que lo ha vuelto un costo más e incluso, de un gasto que hay que evitar. Por lo segundo, sí que podemos aportar para abrir el panorama de lo que la iglesia de forma organizada puede estar haciendo en favor de todas las personas relacionadas con el mundo del trabajo.

Para qué es necesaria una pastoral del mundo del trabajo

Debemos decir que tenemos la tasa de desocupación más baja de los últimos gobiernos, esta es de 3.4 %, significa que sólo 3.4 personas de cada 100 que tienen la posibilidad de trabajar (ver gráfica 1) no lo están haciendo, incluso estamos por debajo de países como España, EU, Chile, etc. Parece un dato alentador, sin embargo, esta estabilidad tienen un motivo y este se llama salario.

Gráfica 1. Tasa de desempleo (2016).

Sólo 3 millones de mexicanos ganan más de 5 salarios mínimos, mientras que 21.7 millones ganan hasta 2 salarios mínimos (ver gráfica 2) y sí, somos de los primeros países en estabilidad laboral, pero de los últimos en salarios (sólo Cuba está en peores condiciones que México), así que tenemos gente con trabajo pero con un ingreso que no es suficiente ni para lo mínimo, de hecho el salario mínimo sirve para comprar sólo el 84% de la canasta básica.

Gráfica 2. Ingreso en salarios mínimos.

Ahora, cuando decimos que alguien tiene trabajo quiere decir que tiene una ocupación, sin importar qué tan seguro, formal, contante o estable es. Así que de la población económicamente activa (PAE), 60% aproximadamente es un trabajo informal y el resto tiene seguridad social. El trabajo informal crece paulatinamente y el asegurado se mantiene igual los últimos 5 años (ver gráfica 3).

Gráfica 3. Trabajo informal y con Seguridad Social.

Parece que la solución es obvia, aumentar los salarios de los trabajadores, pero existen varias discusiones de por qué esa medida es inflacionaria o imposible en nuestro contexto. Se dijo que una de las principales medidas para aumentar los salarios era aumentando la productividad, esto es, si se produce más, de forma eficiente, con menores pérdidas y mejores oportunidades de colocarse en el mercado, los salarios podía aumentar como consecuencia. Lamentablemente este argumento no ha sido suficiente, en el 2010 México y Chile tenían la mejor productividad de Latinoamérica y Chile era el cuarto país con mejores salarios. En la gráfica 4 podemos ver que Honduras tiene mucha menos productividad que México pero con 3.2 más ingreso por salario.

Gráfica 4. Productividad Laboral.

Cuál es el aporte que esta pastoral debe hacer

De acuerdo al Directorio de Pastoral Social “La pastoral del trabajo debe buscar y promover estrategias que fortalezcan la incidencia de los y las trabajadoras en forma significativa en las políticas públicas y sindicales para que sean justas, equitativas conforme a los derechos humanos laborales. Para ello han de capacitarse en la revisión de las condiciones laborales, de contratación y de sus derechos sindicales, en diálogo con otras organizaciones sociales e investigadores expertos en la materia” (516).

¿Qué es la pastoral del trabajo?

Es la acción organizada de la iglesia para evangelizar al mundo del trabajo (personas e instituciones), mediante la promoción de la cultura del trabajo, el desarrollo integral de la persona (trabajador y empresario) y la construcción de una sociedad libre, justa y participativa.

¿Cuáles son sus líneas de acción e incidencia?

1.Animar la creación de equipos de trabajo (levadura) a nivel provincial, diocesano y parroquial.

2.Promover la importancia del trabajo como acción socialmente transformadora y como aporte del hombre a su comunidad.

3.Promover el desarrollo integral de los trabajadores.

4.Promover la formación espiritual del mundo del trabajo que ayude a las personas a tener una relación personal con Dios.

5.Apoyar a las organizaciones de trabajadores para la defensa legítima de sus derechos.

6.Hacer análisis permanentes de la realidad del trabajo y el impacto que esta realidad tiene sobre el mundo del trabajo.

7.Promover espacios de encuentro y diálogo con todos los actores del mundo del trabajo, para enaltecer las acciones que lleven al bien común.

8.Favorecer la formación de trabajadores, empresarios y gobernantes en la Doctrina Social de la Iglesia para que juntos propicien una cultura del trabajo de verdadero desarrollo donde las personas estén al centro.

9.Promover el trabajo comunitario mediante emprendimientos con una organización horizontal y transformadora.

¿Cuáles son los destinatarios de esta pastoral?

Obreros, campesinos, indígenas, empleados, subempleados, desempleados, pensionados, jubilados, discapacitados, jóvenes, mujeres, adultos mayores, profesionistas, empresarios, etc. Como podemos ver, se trata de atender a toda persona que realiza un trabajo con salario o sin él, o bien, las personas que estando en condiciones de trabajar no lo pueden hacer por diversas razones sociales y de salud. El mundo del trabajo está en función de personas, organizaciones y estructuras que intervienen en el trabajo.

Formas de hacer pastoral del trabajo

•A través de observatorios sociales para incidir, incluso en procesos legislativos, en la toma de decisiones haciendo alianzas con universidades, investigadores y organizaciones que se especializan en el tema.

•Foros de discusión en materia laboral para desarrollar la consciencia crítica de los trabajadores y empresarios.

•Promoviendo círculos de estudios con trabajadores y/o empresarios a nivel parroquial o en sus espacios de trabajo.

•Promoviendo talleres y espacios de formación en DSI.

•Promoviendo la religiosidad de los trabajadores para fortalecer su comunidad y su identidad.

•Generando un centro de derechos laborales o sistemas de defensoría legal.

•Integrar al mundo laboral a adultos mayores y personas con discapacidad mediante alianzas con empresarios.

•Acompañar y formar a los sindicatos en DSI.

•Acompañar a los empresarios en sus necesidades espirituales y en su afán de transformar sus centros de trabajo en espacios donde se asume el evangelio del trabajo como prioridad.

•Promover prácticas laborales justas dentro de las empresas.

•Impulsar la distribución de la riqueza a través de un salario justo.

•Integrar a los trabajadores con sus familias.

•Promover emprendimientos asociativos a través de la economía solidaria, especialmente con los subempleados y desempleados.

•Promover estructuras de ahorro comunitario y sistemas de salud comunitarios.

•Identificar situaciones de riesgo en el trabajo como trata de personas con fines de explotación laboral, trabajo infantil, entre otros.

Ante esta realidad, no hay duda que el trabajo, como acción pastoral, es una necesidad que requiere de una atención inmediata. A la iglesia no le corresponde resolver el déficit de trabajo y salarios que hay en el país, pero sí puede  acompañar los esfuerzos de las organizaciones que luchan por revertir esta inequidad en la que estamos. Toca acompañar a los trabajadores y trabajadoras en sus esfuerzos por dignificar sus espacios de trabajo y las condiciones en el que este se desarrolla. Nos corresponde acompañar a los empresarios que han podido reconocer que sus colaboradores no son la base fundamental de su empresa y por ende, insisten en crear las condiciones necesarias para que haya un verdadero desarrollo humano integral y solidario para cada uno de ellos.

La Dimensión de Pastoral del Trabajo invita respetuosamente a las diócesis y responsables de pastoral social a promover una pastoral del mundo del trabajo en sus diócesis, nombrando y capacitando a un equipo levadura que esté en la posibilidad de incidir en todas estas áreas y al mismo tiempo, se habilite para gestionar proyectos comunitarios para promover el trabajo en clave de solidaridad. La acción organizada de la iglesia en el mundo del trabajo, es un signo profundamente evangélico y que sintoniza con el Papa Francisco para lograr que todas las personas tengan acceso a las tres “T”: Tierra, Techo y Trabajo.

La Dimensión de Pastoral del trabajo de la Comisión Episcopal para la Pastoral Social está en total apertura para acompañar los procesos que surjan en sus diócesis y hacer posible un plan local de transformación social en el mundo del trabajo. 

Para cualquier necesidad comunicarse con:

Ing. José David Torres Moya

Secretario de la Dimensión de Pastoral del Trabajo, CEPS.

Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.

5538761711

Obispo Responsable de la Dimensión:
Mons. Jorge Alberto Cavazos Arizpe-Obispo de San Juan de los Lagos
Secretario de la Dimensión:
Ing. José David Torres Moya

trabajo@ceps.org.mx

Celular: 5538761711

La pastoral del trabajo tiene como fin promover tres áreas pastorales vinculadas el desarrollo humano integral y solidario, estás son:

Pastoral Laboral. Para promover al mundo del trabajo integrado por los trabajadores, los empresarios y la empresa en un círculo virtuoso de desarrollo personal, familiar y comunitario centrado en la persona.

Pastoral de la Tierra. Para promover el cuidado de la creación y enaltecer el desarrollo de las comunidades campesinas y el fruto de su trabajo en la tierra.

Economía Solidaria. Para promover un modelo de desarrollo centrado en la comunidad y el trabajo colectivo cuyo valor principal es la solidaridad y la distribución justa del fruto del trabajo.

La dimensión ofrece a las diócesis o instituciones que desean promover alguna de estas áreas pastorales:

a) Ponencias para animar la reflexión local en análisis de la realidad, importancia de esta pastoral en relación a la pastoral social o bien para descubrir las opciones de incidencia que se vislumbran.

b) Talleres sobre pastoral laboral y economía solidaria y su implementación diocesana.

c) Creación de redes de consumo y redes de productores en el contexto de la economía solidaria.

d) Incubación de proyectos productivos en el contexto de la economía solidaria.

e) Acompañamiento para la creación de una pastoral del medio ambiente.

En todas las áreas promovemos la creación de equipos levadura que estén capacitados para desarrollar esa pastoral. Cualquiera que sea su idea o necesidad con gusto podemos ayudarle a crear una estrategia diocesana o local para su implementación.

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