Email: direccion1@ceps.org.mx | Teléfonos: (52)(55) 5563-1604 y (52)(55) 5563-6543

Día Internacional de la Mujer

“La Iglesia es mujer, la Iglesia, no el Iglesia. Esto es un reto que no se pospone más”. Fueron las contundentes palabras del Papa Francisco en la asamblea plenaria “culturas femeninas: entre igualdad y diferencia” en 2015, en el que destacó la necesidad de dar una mayor participación a las mujeres en la sociedad y la Iglesia.

En el caso de la Iglesia, caracterizada por poseer una estructura rígida, poco a poco ha comenzado a ser más crítica e incluyente con respecto a la participación de las mujeres en diversos espacios institucionales. Sin embargo, la apertura no fue fácil y aún continúa siendo un reto el tema, principalmente en países como México, conocido por su arraigado machismo.

Para Mariana Gómez, de la Pastoral Social-Cáritas Mexicana, en los últimos 20 años ha sido un fuerte desafío trabajar, como mujer, en comunidades de fe, porque “culturalmente traemos un sistema patriarcal, códigos y formas de relación de ver el mundo desde una sola mirada”, cuenta en entrevista.

Señala que uno de los principales problemas es la insensibilización con respecto a lo que se conoce como equidad de género. Ya que muchas veces se piensa como una “guerra de sexos”, en el que se pretende imponer a la mujer en espacios de liderazgo o el ejercicio del poder. No obstante, esto es una idea errada.

“La perspectiva de género va de la mano con la perspectiva evangélica, donde todos somos una comunidad de iguales, donde todos los que participan puedan hacer ejercicio libre de sus derechos porque somos hijos e hijas de Dios”

Mariana comenta que, durante los años de trabajo, se ha percatado del aumento considerable de la participación en las comunidades fe, no sólo a nivel parroquial sino también en la vida institucional en todas sus dimensiones y niveles, pero aún falta que se involucre en espacios de toma de decisión, liderazgo o ministerialidad.

Por su parte, la Hermana Delia Hernández, de la congregación “Siervas de María Dolorosa de Chioggia”, y que también labora en la Pastoral Social, vio un avance en cuestión de equidad de género en la Iglesia al llegar a México, después de vivir en Italia por 7 años. Por ejemplo, notó que algunas mujeres contaban con formación teológica, lo que hace años atrás era impensable, ya que sólo los hombres recibían este tipo de educación. 

“El avance lo vi en general en cuanto a la formación teológica que se está dando a nivel de los laicos, sencilla, como lo es a nivel de parroquia, pero teológica. Mis compañeras de otras instituciones también dan es formación en diferentes grupos a nivel Arquidiócesis”

Esta formación es importante para la mujer porque, considera, la prepara para otro tipo de cargos, ya que “en la medida que las mujeres se concienticen para tener una buena formación, van a impulsar todos los ámbitos, inclusive el país”.

Y dicha formación debe estar en conjunto con lo humano, como lo menciona Karina Frías, de la Pastoral Justicia y Paz de la Pastoral Social. Ella también remarca la necesidad de reconocer el valor que la mujer se debe dar así misma, a su vez, también reconocer el del hombre. “Si yo me reconozco en mi femineidad, en mi ser mujer, entonces yo puedo reconocer al otro en su ser hombre y su aporte”.

En su labor en las diócesis del país, Karina se ha percatado de la fuerte presencia en cada una de ellas, porque, al momento de realizar acciones de acompañamiento, por ejemplo, la mujer es la que brinda ese cobijo, ese especie de amor maternal. Por ello, comenta, el papel de las mujeres en la Iglesia es indispensable en los diferentes procesos que hay en cada nivel eclesial, para brindar la sensibilidad que a veces falta.

 Aunque aún queda camino por recorrer en cuestión de participación, la mujer ha demostrado ser una pieza clave para dar a conocer las enseñanzas de Jesucristo. El trabajo continúa, pero los avances son significativos. Por tanto, y como lo dijo el Papa Francisco, es necesario de permitir a la mujer que sea partícipe, tanto de responsabilidades eclesiales como sociales, para construir el Reino, en armonía y balance. 

Obispo Responsable de la Dimensión:
Mons. José Leopoldo González González-Obispo de Nogales
Secretario de la Dimensión:
Pbro. Rogelio Narváez Martínez

Anima la pastoral de la caridad y la solidaridad de la Iglesia. Acompaña a las Cáritas Diocesanas, impulsa una pastoral integral para quienes viven con VIH y Sida. Promueve la equidad de género y acompaña las situaciones de emergencia ocasionadas por desastres naturales y de emergencias sociales.

Sé parte de nuestra red

Buscar en el sitio

Haz tu Donativo