¿Más mujeres como María Magdalena?; una reflexión por el Día Internacional de la Mujer

By in
103
¿Más mujeres como María Magdalena?; una reflexión por el Día Internacional de la Mujer

En 2016, el Vaticano, bajo el mandato del Papa Francisco, hizo justicia a uno de los personajes más importantes y también más estigmatizados de la historia del catolicismo: María Magdalena. La mujer que acompañara a Jesús hace más de 200 años y fuera la primera en dar aviso de su resurrección, se le asignó el título de “apóstola de los apóstoles”; dicha distinción la festejamos cada 22 de julio.

Tal decreto, y en el marco del Día Internacional de la Mujer, nos hace reflexionar cuán importante es el papel de las mujeres en la acción diaria de la Iglesia Católica. Desde las religiosas que consagran su vida a Dios a través del servicio en alguna comunidad, hasta las laicas que dedican parte de su tiempo para el apostolado en su parroquia más cercana.

La figura femenina permea la gran mayoría (si no es que todos) de los espacios dentro de la Iglesia. De forma directa o indirecta, su intervención en actividades de liturgia, catequesis o iniciativas pastorales desempeñan una función indispensable para continuar expandiendo el mensaje de amor que Cristo dejó a sus hijos.

Sin embargo, pese al alto grado de participación femenina en cuanto a actividades pastorales y las aportaciones que hacen a la reflexión teológica, existen espacios en los que aún no tiene presencia. En este sentido, el Papa Francisco hace un llamado puesto que “el genio femenino es necesario en todas las expresiones de la vida social; por ello, se ha de garantizar la presencia de las mujeres también en el ámbito laboral (…) y en los diversos lugares donde se toman las decisiones importantes, tanto en la Iglesia como en las estructuras sociales”[1].

En México, luego de los sismos de septiembre de 2017, la Comisión Episcopal para la Pastoral Social (CEPS-Cáritas Mexicana) comenzó con la labor de acompañamiento para que las comunidades afectadas pudieran reconstruir una parte de su vida que el desastre natural se había llevado. Ante tremenda labor, el pilar principal para darle vida a los proyectos fue la fuerza de las mujeres.

A raíz de los sismos se animaron la formación de 10 proyectos productivos en sectores agrícolas, de servicios y de producción, en estos 10 proyectos participaron 49 mujeres de 85 beneficiarios en total. Destacaríamos 3 proyectos que fueron conformados sólo por mujeres, uno de producción de hortalizas y abonos orgánicos. En este proyecto las mujeres han sabido involucrar a sus parejas en el trabajo ordinario, a pesar de que ellos no se sentían comprometidos en un comienzo” comparte el Ingeniero David Torres, de la Pastoral del Trabajo de CEPS, sobre el trabajo en Morelos.

La Pastoral Social en México fue testigo de cómo las mujeres atendieron el llamado de la Iglesia, para trabajar codo a codo en la reconstrucción no sólo de su vivienda o medio de vida, sino también en el de su entorno; fueron y son la base para llevar a cabo con éxito cualquier tipo de iniciativa o proyecto.

Sin embargo, la experiencia del 2017 también dejó una reflexión en el aire ¿Cómo involucrar a las mujeres más allá de la línea base de los proyectos?; Si hay un importante número de mujeres en los espacios eclesiales ¿Cuáles son los puestos que ocupan? ¿Son escuchadas al momento de planificar y/o tomar decisiones? ¿Qué pasos aún cuesta dar para lograr un equilibrio de fuerza de trabajo entre hombres y mujeres en cuanto a su participación en la Iglesia? ¿No será momento, como se hizo con María Magdalena, replantearse el papel de las mujeres como protagonistas y principales transmisoras de la palabra de Cristo para así llenar esos espacios en los que aún no ingresan?

 

[1] Evangelii Gaudium, 103

54321
(0 votes. Average 0 of 5)