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Aprender de la emergencia: Cáritas Mexicana concluye visita técnica

A poco más de dos años de los proyectos implementados en las comunidades afectadas por los sismos de 2017, Cáritas Mexicana, en compañía de Renata Méndez, consultora de Caritas Internationalis CI, realizaron un recorrido en las diócesis de Tlapa y Tonalá, con el fin de reconocer el trabajo realizado y reflexionar sobre el mismo.
13 Febrero 2020 Pastoral Cáritas

Del 31 de enero al 3 de febrero, un equipo de Cáritas Mexicana, conformado por Alberto Arciniega y Rodrigo Méndez, de la dimensión Cáritas, acompañó a Renata Méndez, arquitecta y consultora de CI, emprendieron un viaje para visitar las viviendas construidas en comunidades de Guerrero y Chiapas, luego de los devastadores sismos de 2017.

“La ayuda siempre fue honesta”

Cerca de 40 minutos de terracería cuesta arriba son necesarios para llegar a Barranca Dulce, en la Diócesis de Tlapa, Guerrero. Con una población en su mayoría indígena, envuelta entre sierra tupida de árboles, la comunidad se muestra tranquila, apacible. Sin embargo, en 2017, la comunidad guerrerense fue víctima no sólo por uno de los sismos más devastadores de México, sino también por el desinterés del Estado. Al respecto, el P. Mario Campos, encargado de la pastoral social en Tlapa, se vinculó con Cáritas Mexicana para brindar ayuda a familias sin techo. El resultado fue la construcción de catorce viviendas en la comunidad de Barranca Dulce.

Cuando Renata dialoga con las familias beneficiadas, estas platican con entusiasmo cómo fue el proceso de construcción. A través de un traductor (en la región se hablan tres diferentes lenguas indígenas), cuentan a la consultora de CI cuánto tiempo les llevó levantar las casas, siempre demostrando gratitud a quienes apoyaron para que la comunidad fuera una de las seleccionadas, para implementar el proyecto de vivienda.

“Dios nos escuchó”

Bajo el sol abrazos de Tonalá, Chiapas, el equipo de Cáritas continúo con su visita. El turno fue para la colonia de Guayabo Sur, en donde además de la construcción de viviendas, hubo resanamiento de inmuebles.

Congregados en la parroquia, la comunidad acudió a la conversa con la consultora de CI. A quien contaron que en su comunidad, al igual que Barranca Dulce, la ayuda del gobierno en turno no llegó como esperaban. “Doy gracias a Dios que nos tomaron en cuenta, para que mi familia estuviera bien. Dios sí nos escuchó” expresa una la de las beneficiaras.

Construir un hogar

Finalmente, el viaje de Cáritas concluyó con las comunidades de Jiquipilas y Cintalapa, Chiapas. Durante un recorrido de aproximadamente tres ahora entre ambos sitios, el equipo fue testigo de como las familias han ido apropiándose de su hogar. En el caso de Jiquipilas, en su mayoría, la población que fue acreedora a una vivienda ya está haciendo uso de ésta. En otros casos, como en el de don Osma, el pie de casa que Cáritas Mexicana le entregó, sirve como “laboratorio” para crear más ladrillos, los cuales ocupará para ampliar la construcción.

“He ido poco a poco comprando el material para hacer más piezas (ladrillos). Y la verdad doy gracias porque para que yo empezara a construir algo así (pie de casa) sí iba a estar bien difícil” compartió don Osma.

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