¿Qué decimos?

Visita Diócesis de Tlapa PROYECTOS PRODUCTIVOS

En la Diócesis de Tlapa, en los municipios de Acatepec y Atlixtac, la dimensión de Pastoral del Trabajo (CEPS - Cáritas Mexicana), impulsó seis proyectos productivos gracias al donativo de Caritas Italiana. Te invitamos a conocer más sobre está visita.
07 Febrero 2020 Pastoral del Trabajo

Tan pronto como desciende la docena de huaraches de la camioneta, pasajera como le dicen, se escuchan las voces en ME’PHAA a través de los walkie talkie que cargan los habitantes de la montaña de Guerrero. Sacudiéndose la ropa y mochila empolvada por el viaje en terracería, nos saludan con un suave apretón de manos.

Los habitantes organizados en equipos, decidieron qué proyectos implementar con base en sus necesidades comunitarias. A ocho meses de asesoría en economía solidaria han emprendido dos papelerías, una mercería, un huerto de limones y, están por empezar, una carpintería y el riego de una zona de cultivo.

Cuesta trabajo cambiar lo que es costumbre

A hora y media de distancia en auto de la papelería más cercana, cuatro mujeres de la comunidad de Mexcaltepec han decidido abrir una para servicio de la comunidad. “Me alegré mucho cuando aprobaron el proyecto porque a nosotras no nos alcanzaba para comprar las cosas de la papelería, estoy contenta porque luchamos y lo logramos”, menciona Roselia Neri.

Después de cinco meses de trabajo y reconociendo que la gente sigue acostumbrada a trasladarse para adquirir los productos que ahora ellas tienen, se mantiene positivas buscando publicitarse de boca en boca y haciendo listas de los materiales para reabastecerse con las ganancias generadas.

Vimos lo que no había en la comunidad

Con la mente puesta en generar nuevos productos y responder a una necesidad de la población, cinco personas abrieron una mercería en la comunidad de Acatepec. La gente del lugar utiliza cuentas, mantas, hilos, para trabajar. Conseguir los materiales les tomaba dos horas de camino; pero ahora hasta los músicos pueden conseguir ahí los artículos que requieren para el matenimiento sus instrumentos.

“Con el material que nos dieron (Cáritas) hacemos manualidades para tener un ingreso extra y resurtir la tienda; hacemos moños, pulseras, aretes, monederos. Mucha gente vive de hacer esto, realiza trueque o lo vende”, platica Marbella Ortega mientras nos muestra sus productos.

Tenemos terreno pero no agua

Ante la carencia de fuentes de trabajo dos grupo de campesinos en la comunidad de Barranca Dulce están por iniciar una carpintería y el riego de una parcela de cultivo.

“Le agradecemos a Caritas Italiana que nos donó para regar nuestra siembra y así tener ingresos para resolver nuestras necesidades, como cuando alguien del grupo se enferma”, comenta Fausto Cornelio, miembro del grupo que recibió manguera para llevar agua a su terreno de siembra. La fuente de riego se encuentra a tres kilómetros del lugar por lo que era complicado trasladar el líquido.

El equipo de carpintería se formó a raíz de que uno de los integrantes perdiera todas sus herramientas de trabajo en un incendio; ahora él se siente entusiasmado de empezar este proyecto junto a sus compañeros y los materiales adecuados que han recibido. Juntos, están a punto de iniciar la construcción del taller donde quedarán instalados.

La primera en su clase

Acostumbrados al trabajo organizado en el campo, ahora suman a su labor una papelería en la comunidad de Huixtlazala. A un mes de la apertura la comunidad ha tenido una respuesta favorable, incluso los maestros ya piden materiales a los alumnos, pues no lo hacían por la dificultad que esto implicaba.

Eufelia, de 17 años, se encuentra al frente del negocio. Ella, quien ha decidido seguir estudiando para forjarse un futuro sin depender de nadie, visionariamente decidió tomar las fotografías de los alumnos para que ahí mismo, en la papelería, se hicieran las credenciales.

El grupo, por su parte, elaboró los estantes donde se colocan los productos y ha cooperado, pues aún no han generado lo suficiente, para reabastecer lo que haga falta o se haya acabado.

Contamos con padres de familia que les gusta el trabajo

El director de la escuela primaria Vicente Guerrero, en la comunidad de Cacalotepec, y los padres de familia se organizaron para sembrar y cuidar un huerto de limones.

A veinte minutos caminando desde la escuela se encuentra el esfuerzo que permitirá, visto a dos años, destinar las ganancias de las ventas a la compra de útiles y calzado de los alumnos. También han planificado, con base en las orientaciones que han recibido de la Pastoral del Trabajo, repartir sus ingresos en fondos solidarios; por ejemplo, para mantener el proyecto mismo, para la salud u otros bienes de la comunidad.

“Tengo la esperanza de que, a través del tiempo, salgamos adelante. Es una comunidad marginada, económicamente castigada, no hay empleo, ellos viven de la siembra”, comenta el director Anselmo Cano.

Que nuestra identidad no sea el ser pobres

Cada grupo recibió herramientas, materiales o materias primas para emprender su negocio. Los beneficiarios se han comprometido a manejar los proyectos de manera democrática y solidaria. Las metas que se han planteado son que el proyecto sea autosostenible y genere ingresos para ellos y los fondos solidarios. “Queremos, en un futuro, darles la noticia de haber financiado nosotros mismos un nuevo proyecto”, comenta Anselmo, después de asistir al taller de creación de fondo solidario.

¡Súmate a nuestros esfuerzos!

Juntos construyamos un México más justo y solidario.

Quiero donar