Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer.
25 de noviembre 2024
De acuerdo con la información proporcionada por la ONU cada 10 minutos se asesina una mujer en el mundo[1], La violencia física, sexual o psicológica contra la mujer aumenta cada año.
La violencia contra la mujer abarca actos que causan daño o sufrimiento físico, sexual o sicológico, así como amenazas, coacción o privación de la libertad, tanto en la vida pública como en la vida privada.
La violencia impacta la salud física, sexual y psicológica de las mujeres en todas las etapas de su vida, afectando su educación, empleo y oportunidades. Por lo que es necesario poner fin a la violencia contra mujeres y niñas.
Esta grave realidad que se constata en nuestro diario vivir debe desaparecer. Para lograrlo es necesaria la participación de todas y todos. No es posible pensar que este problema no me pertenece porque no vivo una situación de violencia.
Dos pensamientos nos pueden motivar para comprometernos. Debemos tener en cuanta aquello que el Papa Francisco señala en la carta encíclica Laudato si’: todo en la creación está conectado, no podemos ser autónomos de la realidad, nada en la creación se puede considerar separado. Esta realidad nos invita a madurar una espiritualidad de la solidaridad global. Lo que hacemos o dejamos de hacer influye positiva o negativamente en la realidad. Al mismo tiempo conviene tener presente que todo esfuerzo por eliminar la violencia coadyuva a la construcción de la paz. La paz en las Sagradas Escrituras tiene que ver con la armonía y estabilidad del ser humano. Dios nos ha creado para la paz. Cuando el ser humano vive la paz bíblica entonces contribuye a construir una sociedad en armonía y estabilidad, condiciones necesarias para realizar una vida plena.
Por estas razones no podemos poner ninguna excusa válida para no comprometernos en esta labor fundamental para todo ser humano, particularmente para las mujeres.
Lograr este propósito requiere un compromiso serio con la formación en la igualdad y el respeto por la vida de todo ser humano. La promoción de políticas públicas que involucren a la sociedad entera para eliminar la violencia contra la mujer.
En este Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer, conscientes de que todo en el mundo esta conectado, renovemos el compromiso por construir una sociedad que viva la paz como una realidad necesaria para alcanzar la armonía y estabilidad en la sociedad que permita erradicar la violencia de nuestra sociedad.
Comisión Episcopal para la Pastoral Social.